Es difícil decidir cuál es mi asana favorita dado que es el trabajo integrado en su conjunto dentro de una sesión la que me aporta esa fuerza, esa serenidad y conexión interior que es lo que hace que ame el yoga.
Pero atendiendo a mis características físicas y observando las partes más rígidas (zona alta de la espalda) de mi cuerpo, Ushtrasana es una postura que además de ayudarme a liberar y trabajar sobre esas zonas de mi plano físico, lo hace del mismo modo en el plano mental y energético.
Recomiendo está asana porque:
No obstante es una asana que representa cierto grado de dificultad y recomiendo para aquellas personas con problemas de espalda que la realicen bajo la observación de un profesor cualificado.
Es necesario, tras realizar esta postura, hacer otra postura de flexión hacia delante como Paschimottanasana.
Los principiantes deben comenzar con los pies flexionados y los dedos de los pies apoyados sobre el piso.
Mantener esta asana un máximo de 3 minutos.
Elijo esta asana también por ser una asana de apertura, de expansión y de entrega desde el corazón. Activa todos los chakras pero principalmente Anahata, Vishudda y Sahasrara.
Recomiendo Matsyasana porque…
Esta asana se puede ejecutar con piernas flexionadas, estiradas o elevadas. En todos los casos hay un trabajo en las piernas que proporciona fortaleza y relajación muscular.
Es importante llegar y salir de la posición final despacio, usando el apoyo de los brazos para no lastimar la columna.
Las personas con grandes problemas de corazón, espalda o tiroides deben ejecutarla bajo supervisión de un profesor cualificado.
Mantener este asana de 1 a 3 minutos.
Recomiendo después de ejecutar esta asana realizar Halasana o Sarvangasana porque estiran el cuello en dirección opuesta relajando la tensión muscular.
Artículo escrito por Isabel Ward para Yoga en Red.